lunes, 24 de septiembre de 2012

Éste es Pichi, un vencejo que encontré sin plumas en medio de un camino y con un sol  abrasador. Fue muy complicado el averiguar la comida que le tenía que dar, que abriera su gran bocota, pero finalmente nos hicimos muy buenos amigos. Cuando lo ponía en el suelo buscaba mis pies, siempre iba colgado de mi solapa, nos hicimos inseparables. Le estuve enseñando a volar, un proceso complicado cuando en mi casa convivimos con tres perros y un gato, pero aún así comenzó a alzar el vuelo. A finales de octubre del 2011 en uno de sus vuelos deje de seguirlo con la mirada. Ojala que hoy siga volando...ojala que me recuerde, yo por si me oye de vez en cuando grito a los vencejos del cielo, para que me escuchen y si lo ven, que le digan que me acuerdo de él. Pichi, vuela muy alto.

1 comentario:

  1. Supongo que os faltaría poner más álbumes. Las imágenes llaman más que las palabras!

    Además de indicar las actividades a realizar.Con sus respectivos precios.!

    Suerte

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